CLAM - Principal  

TAGs

Traduzir

EM DESTAQUE | campanhas e direitos
 


AL protesta contra homofobia

Clique aqui para ler este texto em português.


El 17 de mayo, Día Mundial contra la Homofobia, fue celebrado con protestas internacionales en diversas capitales latinoamericanas como Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago, Montevideo, Lima y Asunción. Las manifestaciones, organizadas por Amnistía Internacional, ocurrieran frente a las Embajadas de Nicaragua en cada una de esas capitales. El motivo: Nicaragua es el único país democrático de lengua española de la región que aún criminaliza la homosexualidad.

El artículo 204 del Código Penal nicaragüense criminaliza no solamente a quien mantiene relaciones sexuales de común acuerdo con personas del mismo sexo, sino también a quien apoya, induce o promueve esta unión. De esta manera, el texto acaba por considerar también como crimen las actividades a favor de los derechos sexuales de la comunidad GLBT (gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros) o la promoción de servicios de información sobre salud sexual. La pena oscila entre uno y tres años de prisión.

Además de las protestas que se llevaron a cabo en la región, Amnistía Internacional está divulgando en los medios electrónicos el manifiesto Lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero en peligro en Nicaragua, en el cual toma posición contra la ley nicaragüense y orienta a las personas a enviar cartas al Presidente, al ministro de Relaciones Exteriores y a la Asamblea Nacional de ese país. En el documento, la organización deja claro que “considera una violación grave a los derechos humanos la aplicación de leyes de ‘sodomía’ para detener personas del mismo sexo que mantengan relaciones sexuales de común acuerdo”, y llama la atención acerca de decisiones tomadas en tratados internacionales concernientes a los derechos humanos.

“El actual artículo viola numerosas disposiciones del derecho internacional en relación a los derechos humanos, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), al cual Nicaragua adhirió sin reservas en 1980. Éste protege los derechos y la libertad de expresión (artículo 19), la libertad de no ser objeto de arbitrariedades o ilegalidades en el ámbito de la vida privada (artículo 17) y la libertad de conciencia (artículo 18). Además, el Pacto afirma la igualdad de todas las personas frente a la ley y el derecho de no ser objeto de discriminación (artículos 2 y 26). En 1994 el Comité de Derechos Humanos de la ONU, encargado de vigilar el cumplimiento del PIDCP por parte de los Estados Unidos, concluyó que la orientación sexual debe estar protegida contra la discriminación. Los Estados no pueden limitar el ejercicio de los derechos humanos en función de la orientación sexual de las personas. La discriminación por orientación sexual también está prohibida por otros tratados internacionales de derechos humanos de los cuales Nicaragua forma parte”, concluyó el manifiesto.

Al contrario de lo que pueda sugerirse, la criminalización de la homosexualidad en Nicaragua no es una herencia colonial como acontece en los países en que aún está en vigor la ley británica del siglo XIX: India, Jamaica y Nigeria, entre otros. Los códigos penales latinos en general son herederos de la tradición francesa, la cual abolió la sodomía como crimen en el siglo XVIII.

“Lo que más me espanta es que esta ley no viene del siglo XIX. El Congreso Nacional de Nicaragua decidió introducirla en plena década de 1990”, comenta Tony Pitman de Amnistía Internacional de México.

En junio de 1992, la Asamblea Nacional de la República de Nicaragua aprobó diversas reformas a su Código Penal en relación con delitos de carácter sexual, entre ellas el artículo 204, por el cual se estableció el delito de “sodomía”. La ley entró en vigencia en septiembre de 1992, por presión de la Iglesia, durante el gobierno católico liberal de Violeta Chamorro.

En noviembre de ese mismo año, la Campaña por una Sexualidad Libre de Prejuicios, organizada por abogados y activistas gays y lesbianas, presentó un recurso de inconstitucionalidad contra el referido artículo en la Corte Suprema de Justicia. Según ese recurso, el artículo 204 violaba 12 artículos de la Constitución nicaragüense, entre ellos los referidos al derecho a la privacidad, a la libertad de expresión y a no ser discriminado ante la ley. El recurso argumentaba también que el artículo violaba normas internacionales de derechos humanos. No obstante, en marzo de 1994, la Corte Suprema concluyó que el artículo no violaba ningun derecho presente en la Constitución.

Recientemente circuló en medios de comunicación y a través de redes de activistas del país la noticia de que el presidente Enrique Bolaños había ordenado el levantamiento de una lista de funcionarios públicos “sospechosos”, que formarían parte del “mundo gay y lésbico”, con el fin de que éstos fueran despedidos antes de que él abandonase el cargo en enero de 2007.

“Amnistía Internacional considera que tal homofobia de alto nivel daría sanción oficial a actos de violencia cometidos contra personas de la comunidad GLBT. Nicaragua es el único país democrático en Hispanoamérica que sustenta una ley como esa. Cuba es otro país de lengua española donde la sodomía es crimen, sólo que ellos no viven en democracia” observa Tony Pitman. “En las protestas vamos a exigir que se retire el artículo 204 del Código Penal de Nicaragua”, afirma él.

La investigadora Sonia Correa, coordinadora de la Red DAWN (Development Alternatives with Women for a New Era) y del IWGSSP (International Working Group on Sexuality and Social Policy), llama la atención acerca de otro aspecto: el de la invisibilidad en torno a la cuestión desde que la ley fue creada hace más de una década. “Hasta muy recientemente prácticamente no se hablaba de esta ley en los debates sobre derechos sexuales y reproductivos en la región, particularmente en el campo feminista. Durante toda la década de 1990 el debate sobre derechos reproductivos y sexuales en Nicaragua estuvo totalmente concentrado en el tema del aborto. No sé si este silencio se debía a la falta de atención de las feministas con relación a la homosexualidad masculina o si está relacionado con el hecho de que los efectos de la ley sean inocuos. Este es un aspecto que valdría la pena investigar mejor”, dice.

Las protestas acontecerán entre las 10 de la mañana y el mediodía, en las entradas de las embajadas de Nicaragua en las capitales de México, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Perú y Puerto Rico. Para obtener las direcciones de las embajadas, haga clic en: www.ailgbt.blogspot.com.

Día de Lucha contra la Homofobia

La idea de instituir el 17 de mayo como “día símbolo” del combate a la homofobia surgió en Francia bajo iniciativa de Louis-Georges Tin, autor do Dictionnaire de l'Homophobie y hasta el momento entidades de más de 30 países ya abrazaron la causa. El día 17 de mayo fue escogido por ser la fecha que marca el aniversario de la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar la homosexualidad de su lista de trastornos mentales.

El objetivo del promotor y de los grupos de defensa de los derechos de los homosexuales ya involucrados en el proyecto es que el Día Mundial Contra la Homofobia se vuelva parte de los calendarios oficiales del mayor número de países posibles y de entidades internacionales, como por ejemplo el Día Internacional de la Mujer o el Día Mundial de la Lucha contra el Sida.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la International Gay and Lesbian Association (ILGA), de la Asociación Europea de Defensa de los Derechos Humanos, de la Coalition of Africain Lesbians (Coalición de las Lesbianas Africanas), del World Congress of LGBT Jews (Congreso Mundial de los GLBTs Judíos), de la International Gay and Lesbian Human Rights Comission (Comisión Internacional por los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas), del Grupo Socialista del Parlamento Europeo, del Partido Verde Europeo y de otras asociaciones de todo el mundo.

Para apoyar la iniciativa de que el Día de Lucha Contra la Homofobia sea reconocido por la ONU (Organización de Naciones Unidas) y por países y gobiernos en todo el mundo, una petición (en inglés) está disponible on-line.

Para firmar, haga clic en: www.petitiononline.com/idaho




O 17 de maio, Dia Mundial Contra a Homofobia, foi marcado por protestos internacionais em diversas capitais latino-americanas, como a cidade do México, Buenos Aires, Santiago, Montevidéu, Lima e Assunção. As manifestações, organizadas pela Anistia Internacional, ocorreram em frente às embaixadas da Nicarágua nessas capitais. O motivo: a Nicarágua é o único país democrático de língua espanhola da região que criminaliza a homossexualidade.

O artigo 204 do Código Penal nicaragüense criminaliza não somente quem mantém relações sexuais, de comum acordo, com pessoas do mesmo sexo, mas também quem apóie, induza ou promova esta união. Desta forma, o texto acaba por considerar também como crime as atividades em favor dos direitos sexuais da comunidade GLBT (gays, lésbicas, bissexuais e transgêneros) ou a promoção de serviços de informação sobre saúde sexual. A pena varia de um a três anos de prisão.

Além dos protestos na região, a Anistia Internacional está divulgando nos meios eletrônicos o manifesto Lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero en peligro en Nicarágua, no qual se posiciona contra a lei nicaragüense e orienta pessoas a enviarem cartas ao Presidente do país, ao ministro das Relações Exteriores e à Assembléia Nacional. No documento, a organização deixa claro que “considera uma violação grave dos direitos humanos a aplicação de leis de 'sodomia' para prender pessoas do mesmo sexo que, de comum acordo mantenham relações sexuais” e chama a atenção para decisões concernentes aos direitos humanos tomadas em tratados internacionais.

“O atual artigo viola numerosas disposições do direito internacional em relação aos direitos humanos, como o Pacto Internacional de Direitos Civis e Políticos (PIDCP), ao qual a Nicarágua aderiu sem reservas em 1980, que protege os direitos e a liberdade de expressão (artigo 19), a liberdade de não ser objeto de arbitrariedades ou ilegalidades no âmbito da vida privada (artigo 17) e a liberdade de consciência (artigo 18). Além disso, o Pacto afirma a igualdade de todas as pessoas perante a lei e o direito de não ser objeto de discriminação (artigos 2 e 26). Em 1994, o Comitê de Direitos Humanos da ONU, encarregado de vigiar o cumprimento do PIDCP por parte dos Estados, concluiu que a orientação sexual deve estar protegida contra a discriminação. Os Estados não podem limitar o desfrute dos direitos humanos em função da orientação sexual das pessoas. A discriminação em função da orientação sexual também está proibida por outros tratados internacionais de direitos humanos, dos quais a Nicarágua faz parte”, conclui o manifesto.

Ao contrário do que possa sugerir, a criminalização da homossexualidade na Nicarágua não é uma herança colonial, como acontece nos países em que ainda está em vigor a lei britânica do século 19, como a Índia, a Jamaica e a Nigéria, entre outros. Os códigos penais latinos, em geral, são herdeiros da tradição francesa, a qual aboliu a sodomia como crime ainda no século 18.

“O que mais me espanta é que esta lei não vem do século 19. O Congresso Nacional nicaragüense decidiu introduzí-la em plena década de 1990”, conta Tony Pitman, da Anistia Internacional do México.

Em junho de 1992, a Assembléia Nacional da República da Nicarágua aprovou diversas reformas em seu Código Penal em relação a delitos de caráter sexual, entre elas o artigo 204, no qual se estabeleceu o delito de “sodomia”. A lei entrou em vigor em setembro de 1992, durante o governo católico liberal de Violeta Chamorro, sob pressão da Igreja.

Em novembro daquele ano, a Campanha por uma sexualidade livre de preconceitos, composta por advogados e ativistas gays e lésbicas, entrou com recurso de inconstitucionalidade contra o referido artigo na Corte Suprema de Justiça. Segundo o recurso, o artigo 204 violava 12 artigos da Constituição nicaragüense, entre eles os referidos ao direito à privacidade, à liberdade de expressão e a não ser discriminado perante a lei. O recurso argumentava também que o artigo violava normas internacionais dos direitos humanos. Porém, em março de 1994, a Corte Suprema concluiu que o artigo não violava nenhum dos direitos garantidos na Constituição.

Recentemente, circulou pelos meios de comunicação e redes ativistas do país a notícia de que o presidente Enrique Bolaños teria ordenado o levantamento de uma lista de funcionários públicos “suspeitos” que fazem parte do “mundo gay-lésbico”, para que estes fossem despedidos antes que ele abandonasse o cargo em janeiro de 2007.

“A Anistia Internacional considera que tal homofobia de alto nível conferiria sanção oficial a atos de violência cometidos contra pessoas da comunidade GLBT. A Nicarágua é o único país democrático de colonização espanhola nas Américas que sustenta uma lei como essa. Cuba é outro país de língua espanhola onde a sodomia é crime, só que eles não vivem numa democracia”, observa Tony Pitman. “Nos protestos, vamos exigir a retirada do artigo 204 do Código Penal da Nicarágua”, afirma ele.

A pesquisadora Sonia Correa, coordenadora da Rede DAWN (Development Alternatives with Women for a New Era) e do IWGSSP (International Working Group on Sexuality and Social Policy), chama a atenção para outro aspecto: o da invisibilidade em torno da questão desde que a lei foi criada, há mais de uma década. “Até muito recentemente praticamente não se falava desta lei nos debates sobre direitos sexuais e reprodutivos na região, em particular no campo feminista. Durante toda a década de 90 o debate sobre direitos reprodutivos e sexuais na Nicarágua ficou totalmente concentrado no tema do aborto. Não sei se este silêncio decorria da falta de atenção das feministas em relação à homossexualidade masculina ou se está relacionado com o fato que os efeitos da lei sejam inócuos. Este é um aspecto que valeria a pena pesquisar melhor”, diz ela.

Os protestos aconteceram entre as 10h e o meio dia, nas entradas das embaixadas da Nicarágua nas capitais do México, da Argentina, do Uruguai, Paraguai, Chile, Peru e Porto Rico. 

Dia de Luta contra a homofobia

A idéia de instituir o 17 de maio como “dia símbolo” de combate à homofobia surgiu na França, numa iniciativa de Louis-Georges Tin, autor do Dictionnaire de l'Homophobie, e até o momento, entidades de mais de 30 paises já abraçaram a causa. O dia 17 de maio foi escolhido por ser a data que marca o aniversário da decisão da Organização Mundial da Saúde (O.M.S.) de retirar a homossexualidade de sua lista de transtornos mentais.

O objetivo do idealizador e dos grupos de defesa dos direitos dos homossexuais já envolvidos com o projeto é que o Dia Mundial Contra a Homofobia se torne parte dos calendários oficiais do maior número de países possíveis e de entidades internacionais, como são, por exemplo, o Dia Internacional da Mulher ou o Dia Mundial de Luta contra a Aids.

A iniciativa conta com o apoio da International Gay and Lesbian Association (ILGA), da Associação Européia de Defesa dos Direitos Humanos, da Coalition of African Lesbians (Coalizão das Lésbicas Africanas) , do World Congress of LGBT Jews (Congresso Mundial dos GLBTs Judeus), da International Gay and Lesbian Human Rights Commission (Comissão Internacional dos Direitos Humanos de Gays e Lésbicas), do Grupo Socialista do Parlamento Europeu, do Partido Verde Europeu e de outras associações em todo mundo .

Para apoiar a iniciativa de que o Dia de Luta Contra a Homofobia seja reconhecido pela ONU (Organização das Nações Unidas) e por países e governos em todo o mundo, há uma petição (em inglês) disponível para angariar assinaturas no site: www.petitiononline.com/idaho.

Publicada em: 16/05/2006

voltar




IMS/UERJ - R. São Francisco Xavier, 524, 6º Andar, BL. E - 20550-013 - Rio de Janeiro - RJ - Brasil - Tel.: (21) 2568-0599